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La Coctelera

La Evolución del Hombre

No creemos en la evolución como algo natural pero si admitimos que se producen cambios en la genética debidos a factores internos y externos del espíritu que anima a las especies que puede alterar y metamorfosear la condición de los seres vivos. Como influencias externas están aquellas que son provocadas por las radiaciones cósmicas y artificiales, y las medioambientales que pueden hacer que los cuerpos se aclimaten y desarrollen ciertas facultades para subsistir en determinados ecosistemas. También están aquellas influencias externas que pueden ser aplicadas artificialmente a nivel genético mediante la tecnología y la biomedicina. Como influencias internas tenemos aquellas que pueden producir el estancamiento del crecimiento anímico del hombre o –por el contrario- su desarrollo e implementación. En nuestra Cosmogénesis lo externo y lo interno no son más que dos puntos de perspectiva dentro de un Todo Único; es importante no perder de vista este concepto solo accesible en su totalidad por nuestra mente abstracta.

El hombre arquetípico

El arquetipo Hombre es el nombre que recibe para nosotros el Hombre Completo. Evoca a la primera simiente diseñada por las fuerzas creadoras del Cosmos que la concibieron y que ingreso a la vida como el molde perfecto del cual se multiplicaría una nueva especie de Ser: el Hombre.

Bajo la imagen de la teoría del mundo de los Koradis, el Hombre en mayúsculas ya casi no está presente entre una Humanidad formada por semillas cada vez más degeneradas y alejadas por tanto del modelo original. Hoy la humanidad está formada por humanoides u homínidos, es decir, seres que pertenecen a la especie del Hombre pero que no son completamente tales.

Una Civilización naciente necesita conocer sus raíces históricas...

La historia se ha escrito a través de la poderosa influencia religiosa del judeo-cristianismo. Esta historia se fundamenta en una teoría del mundo, pero existieron y existen otras teorías. Ha llegado el momento de reescribir la historia, como preámbulo de lo que será una nueva era para el Hombre. Si no rompemos con un pasado impuesto, no podremos afrontar más que un futuro impuesto también. Reescribir la historia supone reestablecer la revelación de nuestras raíces y preparar el escenario idóneo para el nacimiento de una nueva civilización. Hemos de arrancarnos de raíz el pesado lastre que la historia judeo-cristiana nos ha impuesto durante milenios, especialmente en Occidente. Arrancar esa raíz supondrá despojar al mundo entero de una historia adulterada, pues la historia mundial ha sido monopolizada por la historia occidental.

Korani, Koradi o Kori

Estos son los patronímicos de quienes habitan la Tierra Libre. Su raíz igualmente viene de Kora. Son llamados Koranis, koradis, o koris. Nosotros decimos que si nos llaman koranis nos afirman que provenimos de la Tierra. Si de nosotros dicen que somos koradis expresarán que somos el conocimiento de este Globo terrestre. Y si nos convocan al nombre de koris lo hace seguramente un hermano de nuestra comunidad pues tal apelativo es cariñoso. Cualquiera de estos nombres es válido para nosotros.

KORA la Tierra

Kora es un vieja palabra de la lengua hablada en esta Tierra por nuestros antepasados. Deriva de Kar que significa “tierra” o “lugar”. Al pronunciarse con la “o” se dotó a esta palabra de una amplitud más global y circunscrita y se convirtió en “toda la tierra”, abarcando al globo terrestre con todo lo que él contiene. Kora es, por tanto: la Tierra, nuestro hogar en el Cosmos.

AMAKORA La Madre Tierra

… y puestos a recordar viejas palabras diremos que también los Hijos del Alba llamaban y aún lo hacen así Amakora a nuestro globo terrestre pues era la Madre que los sostenía en sus brazos y los mantenía en ese gran milagro llamado Vida.